Eris / La Discordia

Eris, la diosa de la Discordia y el Conflicto, personificaba el caos destructivo que surge de disputas, rivalidades y guerras. Hermana y compañera constante de Ares, el dios de la guerra, Eris se deleitaba en sembrar división entre mortales y dioses por igual. Representada como una figura alada con túnica desgarrada y expresión feroz, llevaba consigo todos los instrumentos de la discordia: la envidia, el rencor, la mentira y el odio fratricida.

Eris poseía la capacidad sobrenatural de magnificar pequeñas disputas hasta convertirlas en conflictos devastadores. Su influencia se manifestaba tanto en batallas épicas como en riñas domésticas, pues consideraba que toda forma de conflicto alimentaba su poder divino. Los antiguos la temían especialmente durante celebraciones y reuniones, momentos en que su capacidad para generar discordia podía arruinar cualquier armonía. También inspiraba la competencia destructiva entre hermanos, la envidia entre amigos y las rivalidades políticas más encarnizadas.

Mitos y leyendas

Su acto más famoso fue lanzar la manzana dorada inscrita "Para la más bella" en la boda de Peleo y Tetis, después de no ser invitada a la celebración. Esta manzana provocó la disputa entre Hera, Atenea y Afrodita que llevó al Juicio de París y, finalmente, a la Guerra de Troya. Durante esta guerra de diez años, Eris se regocijaba en el campo de batalla, intensificando el odio entre griegos y troyangas y prolongando el sufrimiento de ambos bandos hasta límites inimaginables.