Mausoleo de Halicarnaso

Orígenes e importancia

Mausoleo de Halicarnaso

Está considerada como una de las siete maravillas del mundo antiguo, junto con las Pirámides de Gizeh (Egipto), el Templo de Artemisa en Efeso (Grecia), la Estatua de Zeus en Olimpia (Grecia), Los Jardines Colgantes (Babilonia), el Gran Faro de Alejandría (Grecia) y El Coloso de Rodas (Grecia).

Fue una tumba monumental de mármol blanco, dedicada a Mausolo, rey de Caria, mandada construir por su esposa Artemisa, para lo que convocó a los arquitectos más famosos e ilustres de Grecia.

Arquitectura

A esta convocatoria acudieron los arquitectos Satiros y Picteas, y los escultores Leocardis, Escopas, Timoteo y Briasides.

La construcción consistió en una base rectangular de 30x40 m, sobre la que se colocaron un total de 117 columnas jónicas en dos hileras sosteniendo el techo en forma de pirámide. Sobre el techo colocaron la estatua de una cuadriga con las efigies del rey y la reina.

El conjunto alcanzó unos 50 m de altura. Como guinda, los escultores tallaron figuras y relieves en su estructura.

Debido al dolor por la pérdida de su esposo, la reina se encontraba cada día más frágil y deteriorada, por lo que animaba a los artesanos en la misma obra, para conseguir su pronta finalización. Así pues, dos años después, la reina terminó muriendo, y su pueblo, decidió honrarla haciendo que su cuerpo reposara junto al de aquel al que tanto había amado en vida.

Persistencia en el tiempo e importancia lingüística

Desde el principio, el monumento era considerado una tumba suntuosa, pero una tumba al fin y al cabo.

Durante siglos, la maravilla soportó el devenir y las adversidades climáticas, a pesar de la destrucción de la ciudad, por parte de Alejandro Magno, los bárbaros y los árabes. Sin embargo, un terremoto en el año 1404, destruyó casi por completo el monumento, y tras varios saqueos a sus mármoles por parte de los merodeadores, los Caballeros de San Juan terminaron de arrasarlo, utilizando los restos, para la construcción del Castillo de San Pedro de Halicarnaso.

Desde entonces, la maravilla desaparecería físicamente, pero se impondría el término "Mausoleo", para denominar a toda tumba suntuosa.

La estatua superior es lo único que se salvó y perdura hasta el día de hoy, pudiéndose admirar en el Museo Británico de Londres.

 
 
Última modificación de este artículo: 10 de Octubre de 2007
© Diseñada por Santiago Cuenca - Civilopedia, Historia de las Civilizaciones Antiguas Política de privacidad Bibliografía Contacto