Anteros

Anteros

Anteros, el dios del amor correspondido y la venganza contra quienes rechazaban el amor verdadero, complementaba a su hermano Eros como guardián del equilibrio emocional en las relaciones amorosas. Nacido del amor entre Afrodita y Ares, Anteros personificaba tanto la reciprocidad amorosa que generaba felicidad duradera como el castigo divino que caía sobre corazones crueles que despreciaban sentimientos sinceros. Con alas doradas y expresión determinada, perseguía implacablemente a aquellos que causaban sufrimiento amoroso injustificado.

Anteros protegía especialmente a amantes rechazados injustamente, vengando desdenes arrogantes y frivolidad emocional que jugaba con sentimientos genuinos. Su influencia aseguraba que el amor verdadero fuera eventualmente correspondido, aunque a veces requiriera intervención divina para ablandar corazones endurecidos por el orgullo o la vanidad. Los jóvenes enamorados le ofrecían sacrificios rogando que sus afectos fueran correspondidos, mientras que aquellos que habían lastimado a otros buscaban su perdón mediante actos de reparación amorosa. También presidía relaciones donde ambos amantes se entregaban con igual intensidad.

Mitos y leyendas

Anteros castigó cruelmente al hermoso Narciso por rechazar despiadadamente a todos sus pretendientes, especialmente la ninfa Eco. Como venganza, hizo que Narciso se enamorara perdidamente de su propio reflejo, condenándolo a experimentar el mismo dolor del amor no correspondido que había infligido a otros. También intervino en la historia de Atalanta, ablandando gradualmente su corazón para que pudiera aceptar el amor genuino de Hipómenes, recompensando así la persistencia amorosa sincera frente a la resistencia inicial.