Pluto
Pluto, el dios de la riqueza y la abundancia material, personificaba tanto las riquezas que emergían de las profundidades terrestres como la prosperidad que bendecía a mortales justos y trabajadores. Hijo de Deméter y del héroe cretense Yasión, Pluto nació ciego para distribuir sus dones sin prejuicios entre ricos y pobres, virtuosos y malvados. Esta ceguera explicaba por qué las riquezas no siempre llegaban a quienes más las merecían según criterios morales.
Pluto controlaba todos los tesoros subterráneos: metales preciosos, gemas y la fertilidad de la tierra que producía cosechas abundantes. Los agricultores y mineros lo veneraban especialmente, pues de su benevolencia dependía tanto la abundancia de las cosechas como el descubrimiento de vetas minerales. También presidía el comercio próspero y las inversiones exitosas, convirtiéndose en patrón de mercaderes y artesanos. Su cornucopia derramaba continuamente monedas de oro y frutos de la tierra, simbolizando la abundancia infinita que podía otorgar.
Mitos y leyendas
Según Aristófanes en su comedia "Pluto", un hombre justo logra curar la ceguera del dios, causando que las riquezas fluyan únicamente hacia personas virtuosas, lo que paradójicamente genera caos social. En otro mito, Pluto fue encadenado por Zeus para evitar que hiciera demasiado ricos a los mortales, manteniendo así el equilibrio cósmico. Los misterios eleusinos incluían rituales especiales para honrar a Pluto como dispensador de la abundancia terrestre y espiritual.